El consumo de bebidas gaseosas es un hábito muy común en los hogares. Durante una celebración como bien puede ser una fiesta de cumpleaños, una boda o hasta las fiestas de nochebuena no es de extrañar que la comida del hogar se acompañe de alguna de estas bebidas. El delicioso y refrescante sabor que tienen no se puede negar pero su consumo en exceso puede ser un tema de preocupación para los más pequeños de la casa.

¿Qué complicaciones tienen estas bebidas en el cuerpo de los niños?

Hígado graso

La mayoría de las bebidas gaseosas son creadas a base de fructosa, la fructosa es todo el zumo azucarado que posee una fruta pero que al ingerirse en forma de jugos y no en forma natural, toda su azúcar es enviada al  hígado. El problema es cuando constantemente una persona consume este tipo de bebidas ya que tiene mayores probabilidades de padecer hígado graso.
En un niño esto puede llegar a ser fatal ya que las cantidades de azucares que su organismo debe procesar puede condenarlo a padecer de esta complicación a muy temprana edad. 

Obesidad

Debido al alto índice de azúcar que se puede encontrar en estas bebidas un niño puede llegar a padecer de obesidad a muy temprana edad si el consumo de estas bebidas no se controla.  Un niño puede llegar a tener problemas con el colesterol debido a la obesidad o llegar a tener complicaciones con la presión arterial siendo estos úiltimos más comunes en adultos y no en infantes. 

Cálculos renales

El ácido fosfórico es otro componente muy común en este tipo de bebidas y  que actúa como conservante. Cada vez que un niño toma una bebida gaseosa ingiere cierto porcentaje de éste acido, el problema es que el ácido fosfórico no es un componente común en el cuerpo humano y para poderlo procesar el cuerpo altera las unidades del PH lo que puede llegar a favorecer al desarrollo de Litiasis renal (cálculos renales). 

Pediatra